lunes, 13 de diciembre de 2010

Me Dedique.... (Narracion).

La fe no se mide, ni por valor, ni por belleza, día de la semana, horas, porcentajes, patrimonio, seriedad o cache.
Si alguien me preguntara, porque tengo tendencia a lo amarillo y morado, realmente no sabría como contestar.
Solo diría que me dedico a escuchar, ver  y que los sentimientos se encarguen de lo demás.
La verdad es que tengo cierta tendencia al clavel rojo, a Dolores y Victoria, a cinco y media de la mañana, a terciopelo, a pies descalzos, a dorado, a ángeles, a viernes, a cruz  de madera, corona de espinas,  a bulla y  pisotones e incluso a sombrero negro de ala ancha.


Me dedique a escuchar y escuche la voz de la responsabilidad, que empieza firme con pequeños brotes de emoción, y finaliza en una voz ronca que  me desvela que más no se puede dar.
La voz de una persona que aunque no tengo el placer de conocer, tiene todos mis respetos, solo
Por el mero hecho de estar en ese punto de mira, además desde mi humilde criterio, tiene voz de
Capataz, Si de Capataz con mayúsculas, porque a mí me transmite.

Seguí escuchando y escuche la voz de una mujer anónima, bajo su penitencia; al grito de “viva nuestro Padre Jesús Nazareno” que hiela el alma de cualquiera. Escuche aplausos en multitud que retumbarían una ciudad entera.

Me dedique a observar y observe, aunque no me guste el nombre de cuadrilla, yo los defino como portadores de fe, que pasean por calles, plazas, bajadas y subidas con esfuerzo y aliento, pasean arte. No hay mejor señal, que la señal que trasmiten las lágrimas de señoras, caballeros , jóvenes y ancianos también la mirada de los niños en los balcones, con sus galas de domingo.

Observe a una señora con más de ochenta años descalza, siguiéndole los pasos a Jesús, para pedir o agradecer.
La sensibilidad se hizo material cuando vi a una madre tocar el dorado del paso como si le fuera la vida en ello.
Ver como siempre hay flores en la capilla en agradecimiento por infinidad de asuntos, que él solo sabe, velas encendidas y alguna que otra mirada de piedad, ruego, perdón o agradecimiento.

Y seguí buscando las respuestas a mis preguntas,
¿Será el humilde movimiento de un cordón o una túnica?
¿Será las miradas de unas iluminadas por dios, detrás de una alacena detrás de un ventanal?
¿Por qué, tanta expectación y flashes de cámaras?

Hay muchos motivos que me empujan a tener tendencia hacia lo amarillo y morado,
Son preguntas sin respuestas.
Hay algo que si tengo claro, y es que veré macarenas, veré trianeras, veré gitanos y poder,
Pero juro estar y que el tiempo me lo permita, en mi silla puntual, como cada año.
Para mirarle a las manos, porque a la cara no tengo el valor.
La fe en Jesús no se hereda, se ve y se escucha.


Tito Mancera.  A LAS PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD

4 comentarios:

Ceferina dijo...

Me encanta leerte.

Has hecho que reviva esa mágica madrugada tantas veces vivida y la nostagia ha hecho acto de presencia.

Un beso.

tito dijo...

LO VIVO DE UNA MANERA MUY INTENSA¡¡¡ NADIE SE LO IMAGINAA¡¡¡

Anónimo dijo...

Ole, ole y oleeeeeee!!! Me ha encantado...sólo lo viví una vez, y desde mi posición agnóstica he de reconocer que lloré y me emocioné, me pareció una madrugá preciosa y llena de sentimientos en la calle, impresionante la salida de los pasos e increible el baile en la subida a la Colegiata...si yo sentí ni me imagino lo que debes sentir tú. Un petó des de Barcelona. Ángeles Andújar

Manoli santillana dijo...

Las cosas q se escriben tan bonita es cuando se siente en lo más hondo del corazón lo demás se encarga la mano y el lápiz y sacarlo para fuera .Me alegro mucho y sigue sintiendo para poder seguir escribiendo unas palabras q salen de tu corazón y entran en los nuestros .